
No entiendo porque le hablás a otras personas cuando me queres decir algo a mi...
EL reloj dice que son las 4 de la tarde y que tengo que mostrarle los dientes en remedo de sonrisa a una tía horrible, fofa y pelotuda que habla de mi como si fuera un perro que conoció de cachorro.
Y vos te mandás esa parte, con todo ese discurso tan tarado sobre las enfermedades de hoy y lo terrible de las chicas que no comen.Y te pensás que asi yo medito sobre mi vida y entro en razón o algo asi...
Pelotuda!
Tengo cero ganas de tocar ese asado asqueroso... Hasta la ensalada tiene gusto a grasa acá, y vos hablas de lo terrible que es la anorexia, sin saber un carajo del tema.
Tampco sabés que no soy taaaan Ana, yo al menos se que soy flaca, aunque no tanto como quisiera. Ni siqiuiera sabés que por culpa de tu discurso sobre "las enfermedades" que me querés hacer escuchar accidentalmente no voy a tocar una puta galletita en toda la semana.
Debería devolverte la estocada, hablar de lo terrible que es hacerce vieja, comentar lo asqueroso que se ve tu brazo tiritando cuando saludas a los invitados que se van (es horrible.... horrible, pienso suicidarme antes de desarrollar ese apendice de carene flacida); también podría hablar de lo depriment
Pero no te voy a decir nada, porque es domingo y los domingos no puedo ni hablar. Los fantasmas del Viernes y el Sabado están dando vueltas por mi ropa, mi cabeza y mi celular.
LLegaron un par de mensajes de tipos que merecen castración inmediata. Me llamó otro que es eyaculador precoz... Y yo no quiero prender el cerebro para no hacerme cargo de esas historias.
No te voy a decir nada, porque es otro domingo y los domingos son días de mierda.Escuché que es el día de dios... Seguro un dios de mierda.
